Guarne, Rionegro, El Carmen de Viboral y La Ceja se movilizaron para llevar alimentos, medicamentos y elementos de primera necesidad a comunidades afectadas por el terremoto.


Noticias

La emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto activó una respuesta solidaria en distintos municipios del Oriente Antioqueño. En pocos días, ciudadanos, empresas, organizaciones y administraciones municipales convirtieron las donaciones en cargamentos que ya comenzaron a llegar a comunidades afectadas de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y el Eje Cafetero.
Rionegro lidera uno de los mayores envíos, con cerca de 38,2 toneladas de ayudas recolectadas entre el 11 y el 17 de agosto. Cinco camiones fueron despachados hacia el Chocó con alimentos, agua, medicamentos, elementos de aseo, ropa, artículos para bebés y concentrado para animales. Más de 100 voluntarios participaron en la clasificación y organización del material.

En El Carmen de Viboral, la campaña Viveros de la Esperanza permitió reunir 27 toneladas que fueron distribuidas entre Istmina, Chocó, y Santander de Quilichao, Cauca. La distribución se definió con el acompañamiento de Asointermedias: ocho toneladas fueron destinadas a Istmina y 19 a Santander de Quilichao, teniendo en cuenta la población de cada municipio. La jornada también permitió recolectar más de 77.600 unidades de medicamentos, seleccionadas y supervisadas por la ESE Hospital San Juan de Dios.

Guarne, por su parte, ya ha enviado 21 toneladas de ayudas a Pereira, Cali, Cartago, Palmira y Dosquebradas. Los cargamentos incluyen alimentos, medicamentos y elementos de primera necesidad, producto de la respuesta de ciudadanos, empresas y organizaciones del municipio.

En La Ceja, la solidaridad también superó la meta inicialmente planteada. Durante las Fiestas del Toldo, las Bicicletas y las Flores se esperaba reunir ocho toneladas, pero la comunidad logró aportar 11 toneladas de alimentos no perecederos, productos de higiene, alimentos para mascotas y otros elementos. Solo durante el último día se sumaron 2,2 toneladas, además de 1,6 toneladas aportadas por el supermercado IDEMA.
La movilización muestra cómo la respuesta del Oriente Antioqueño trascendió las fronteras de cada municipio. Más de 100 toneladas de ayuda humanitaria han sido reunidas entre estas cuatro localidades y dirigidas a territorios donde cientos de familias aún enfrentan las consecuencias de la emergencia.
Más allá de las cifras, los cargamentos representan una respuesta colectiva: mercados compartidos por familias, aportes empresariales, medicamentos, agua, ropa y elementos esenciales que hoy se convierten en apoyo para comunidades que atraviesan uno de los momentos más difíciles tras el terremoto.
La ayuda, además, continúa. En los cuatro municipios permanecen activas iniciativas para seguir recolectando donaciones y ampliar el apoyo a las poblaciones damnificadas.