La prevención de emergencias asociadas a materiales mal dispuestos en

quebradas y laderas fue el eje del tercer Foro de Saberes de Padrinos de Puntos

Críticos, un encuentro liderado por la Alcaldía de Medellín para fortalecer la

protección de las zonas recuperadas y evitar que vuelvan a convertirse en focos

de contaminación. En lo corrido de este año, las intervenciones en estos entornos

han permitido retirar 130.3 metros cúbicos de residuos ordinarios, como bolsas,

empaques y botellas, entre otros, equivalentes a más de 20 volquetadas.

En el evento se destacó cómo el cuidado de estos espacios ayuda a prevenir

taponamientos durante las lluvias y a reducir el riesgo de crecientes.

“Este también es un foro para ofrecer herramientas que mejoren las prácticas en el

territorio, desde la correcta presentación de los residuos hasta el cuidado del

entorno y el reconocimiento del papel fundamental que cumplen los recicladores

de oficio en la sostenibilidad de la ciudad. Presentar bien los residuos es también

prevenir riesgos. Cuando llueve fuerte, la basura mal dispuesta en las calles

termina en las alcantarillas, en las quebradas, obstruyendo el drenaje y causando

inundaciones repentinas que ponen en riesgo a toda la comunidad. Presentar bien

los residuos no es solo aseo, es seguridad ciudadana”, señaló la subsecretaria de

Servicios Públicos, Manuela García Gil.

La jornada reunió a más de 200 padrinos de puntos críticos para reforzar acciones

clave que ayudan a prevenir riesgos. Se insistió en respetar horarios y frecuencias

de recolección de residuos, abstenerse de dejar bolsas en separadores o cerca de sumideros y clasificar los materiales desde casa para entregarlos a recicladores

de la zona, reduciendo así la acumulación en la vía pública. Además, se reiteró en

la importancia de no dejar estos elementos cerca de las fuentes de agua o en

zonas de pendiente, donde las lluvias pueden arrastrarlos, generar obstrucciones

y agravar emergencias.

El subsecretario de Gestión Ambiental, de la Secretaría de Medio Ambiente, Mario

Andrés Ramírez, agregó: “En Medellín hay 169 puntos que nunca debieron haber

existido, de esto que nos pone fea la ciudad y que no nos permite ser la tacita de

plata que queremos. El propósito es llamar a nuestros vecinos para que, desde la

cultura ciudadana, dispongamos los residuos en el horario establecido, para que

cuando el camión de basura pase, los recoja y no se vea fea la ciudad”.

Con este tercer foro, Medellín fortalece una red de 169 padrinos y madrinas que

entienden que cuidar los puntos críticos recuperados también es hacer gestión del

riesgo.

Patricia Llano quien es madrina de un punto crítico en Belén Altavista y participó

en la jornada, indicó: “Para mí son importantes estas enseñanzas que nos dan,

para llegar a nuestra comunidad y replicar todo lo que nos dicen, enseñarle a la

gente que debemos cuidar nuestro entorno, nuestro medio ambiente. Necesitamos

que la gente aprenda a cuidar nuestra ciudad y a respetarla”.

La apuesta es que cada persona asuma, desde su propio metro cuadrado, que

sus acciones cotidianas no solo mantienen limpia la ciudad, sino que ayudan a

proteger quebradas, reducir emergencias y cuidar vidas.

 

La prevención de emergencias asociadas a materiales mal dispuestos en

quebradas y laderas fue el eje del tercer Foro de Saberes de Padrinos de Puntos

Críticos, un encuentro liderado por la Alcaldía de Medellín para fortalecer la

protección de las zonas recuperadas y evitar que vuelvan a convertirse en focos

de contaminación. En lo corrido de este año, las intervenciones en estos entornos

han permitido retirar 130.3 metros cúbicos de residuos ordinarios, como bolsas,

empaques y botellas, entre otros, equivalentes a más de 20 volquetadas.

En el evento se destacó cómo el cuidado de estos espacios ayuda a prevenir

taponamientos durante las lluvias y a reducir el riesgo de crecientes.

“Este también es un foro para ofrecer herramientas que mejoren las prácticas en el

territorio, desde la correcta presentación de los residuos hasta el cuidado del

entorno y el reconocimiento del papel fundamental que cumplen los recicladores

de oficio en la sostenibilidad de la ciudad. Presentar bien los residuos es también

prevenir riesgos. Cuando llueve fuerte, la basura mal dispuesta en las calles

termina en las alcantarillas, en las quebradas, obstruyendo el drenaje y causando

inundaciones repentinas que ponen en riesgo a toda la comunidad. Presentar bien

los residuos no es solo aseo, es seguridad ciudadana”, señaló la subsecretaria de

Servicios Públicos, Manuela García Gil.

La jornada reunió a más de 200 padrinos de puntos críticos para reforzar acciones

clave que ayudan a prevenir riesgos. Se insistió en respetar horarios y frecuencias

de recolección de residuos, abstenerse de dejar bolsas en separadores o cerca de sumideros y clasificar los materiales desde casa para entregarlos a recicladores

de la zona, reduciendo así la acumulación en la vía pública. Además, se reiteró en

la importancia de no dejar estos elementos cerca de las fuentes de agua o en

zonas de pendiente, donde las lluvias pueden arrastrarlos, generar obstrucciones

y agravar emergencias.

El subsecretario de Gestión Ambiental, de la Secretaría de Medio Ambiente, Mario

Andrés Ramírez, agregó: “En Medellín hay 169 puntos que nunca debieron haber

existido, de esto que nos pone fea la ciudad y que no nos permite ser la tacita de

plata que queremos. El propósito es llamar a nuestros vecinos para que, desde la

cultura ciudadana, dispongamos los residuos en el horario establecido, para que

cuando el camión de basura pase, los recoja y no se vea fea la ciudad”.

Con este tercer foro, Medellín fortalece una red de 169 padrinos y madrinas que

entienden que cuidar los puntos críticos recuperados también es hacer gestión del

riesgo.

Patricia Llano quien es madrina de un punto crítico en Belén Altavista y participó

en la jornada, indicó: “Para mí son importantes estas enseñanzas que nos dan,

para llegar a nuestra comunidad y replicar todo lo que nos dicen, enseñarle a la

gente que debemos cuidar nuestro entorno, nuestro medio ambiente. Necesitamos

que la gente aprenda a cuidar nuestra ciudad y a respetarla”.

La apuesta es que cada persona asuma, desde su propio metro cuadrado, que

sus acciones cotidianas no solo mantienen limpia la ciudad, sino que ayudan a

proteger quebradas, reducir emergencias y cuidar vidas.